Por qué el césped artificial es ideal para piscinas
Las zonas de piscina tienen necesidades muy específicas que la mayoría de suelos no cumplen bien. El césped artificial las resuelve todas:
- Antideslizante mojado: a diferencia de las baldosas, la piedra o la madera, el césped artificial mantiene su adherencia cuando está empapado. Los niños pueden correr alrededor de la piscina con mucho menos riesgo.
- Amortiguación de caídas: las fibras de 30-40mm crean una superficie blanda que absorbe impactos. Si alguien resbala, la caída es mucho menos peligrosa que sobre hormigón o baldosa.
- Drenaje rápido: los modelos de calidad tienen backing perforado que evacúa el agua en segundos. No se forman charcos, y el agua de la piscina no se estanca.
- Resistente al cloro: las fibras de polietileno soportan la exposición constante al cloro sin decolorarse ni degradarse.
- Sin barro ni suciedad: eliminas el problema del barro y las hojas que ensucian el agua. El césped no genera residuos que acaben en la piscina.
- Más fresco que las alternativas: aunque se calienta con sol directo, es 10-15°C más fresco que las baldosas cerámicas o la piedra natural. Y las salpicaduras de la piscina lo refrescan constantemente.
Requisitos del césped para zona de piscina
No cualquier césped artificial es adecuado para zonas de piscina. Estos son los requisitos imprescindibles que debe cumplir: